TERCER MENSAJE DE FÁTIMA:

ANTIGUAS Y NUEVAS REVELACIONES.

 

El 13 de mayo de 1977, la Radio Vaticana anunció lo siguiente: »Ni Juan XIII ni Pablo VI han considerado oportuno revelar la tercera parte del misterio de Fátima al mundo, y cuanto se ha publicado en el periódico de Stuttgart “Neues Europa”, el 15 de octubre de 1963, no ha sido ni desmentido ni confirmado»

El artículo, firmado por L. Einrich, es fruto de una indiscreción diplomática hecha al periodista, y la ocasión serviría para enviar el mensaje a las autoridades políticas de Londres, Moscú y Washington, a fin de que cesaran los experimentos nucleares.

La traducción italiana del documento sacudió –que es poco decir- a la opinión pública por la evidente referencia que hace a la vidente de La Salette (Francia) y a la bomba atómica, arma cuya primera y verdadera explosión tendría lugar muchos años después.

»De todas formas, existe la certeza de que la tercera parte del “secreto” encierra una particular gravedad, confirmada por la trágica realidad que hoy está viviendo el mundo. ¿Ha llegado la plenitud de los tiempos? ¿Estamos viviendo el prólogo del Apocalipsis profetizado por Juan?»

Con fecha 13 de mayo de 1977, a las 21h30, la Radio Vaticana repetía las frases arriba escritas, añadiendo: »Nosotros sólo podemos, con filial obediencia, remitirnos a la paternal prudencia y sabiduría del Santo Padre. Si los cristianos testimonian con el amor y la esperanza en la Misericordia de Dios, deben también gritar con coraje la verdad de la Justicia de Dios»

Es necesario, por tanto, meditar con la máxima atención sobre las palabras de Sor Lucia, la vidente de Fátima, la cual, interrogada por una sobrina suya, María do Fetal, sobre las indicaciones que podía sugerir acerca de la tercera parte del secreto, después de recogerse en silencio y profunda oración, respondió a su sobrina: »Cuando regreses a casa, lee de nuevo con particular atención él capitulo XII del Apocalipsis y tendrás la solución. Lo mismo repitió a otra persona: »Todo está en el Evangelio y en el Apocalipsis. Leedlo»

Años después, el 13 de mayo de 1982, el mismo Papa Juan Pablo II, el día del aniversario del atentado, elevó una súplica de aflicción a María: »¡Aleja las amenazas casi apocalípticas que se ciernen sobre las naciones y sobre la humanidad!»

Antes de que el Santo Oficio prohibiese a Sor Lucia todo diálogo con extraños, algunas personas, desprovistas del permiso regular de la Santa Sede, como el Padre Lombardi, pudieron hablar con ella y, en concreto, éste le preguntó a través de la rejilla del locutorio: »Si las palabras de la Virgen María, permitían, por lo menos, creer que estamos caminando hacia un mundo mejor»

»Padre mío –se oyó responder-, es necesaria una gran renovación; si no se llega a realizar, sólo una parte muy limitada del género humano se salvará»

Las frases que profirió a continuación Sor Lucia, en presencia de la Madre Superiora y de otros prelados, fueron cada vez más diplomáticas.

Continuamos proponiendo el texto que el Padre Fuentes hizo llegar a la Santa sede, conteniendo las palabras de Lucia Dos Santos; entre éstas, estaba también la tercera parte del mensaje. Fuentes describe a Lucía demacrada, afligida y con muchas recomendaciones hacia él: »Créame, Padre, el Señor castigará al mundo muy pronto, y será un castigo material... Dígales a todos, Padre, que la Virgen muchas veces me ha dicho que muchas naciones desaparecerán de la faz de la Tierra... Rusia será el flagelo elegido por Dios para castigar a la humanidad, si ésta no se convierte... El Corazón inmaculado de María y de Jesús están afligidos a causa de la caída de las almas religiosas y sacerdotales... El demonio sabe que los religiosos y los sacerdotes, descuidando su excelsa vocación, arrastraran a muchas almas al infierno. La Virgen ha dicho expresamente,  repitiendo tres veces: “nos acercamos a los últimos tiempos... La lucha entablada es decisiva... O estamos con Dios, o con el demonio. Ya es tiempo de que cada uno, por su propia iniciativa, lleve a cabo buenas obras y reforme su vida según los reclamos de la Virgen, sin esperar los estímulos de las autoridades eclesiásticas”»

A continuación, Sor Lucía dijo al Padre Fuentes: »Agotados los otros medios despreciados por los hombres, la Santísima Virgen en persona ofrece la última tabla de salvación con signos de lágrimas y mensajes dados a varios videntes esparcidos por el mundo.»

Del “Mensageiro de Fátima” publicación, del 13 de noviembre de 1959, sacamos otra frase de Lucía, que decía: »El secreto mensaje hasta 1960, por lo que respecta a la tercera parte del mismo».

Parece como si estas declaraciones hubieran sido revisadas y con nuevos argumentos, sucesivamente, por parte de Lucía, por un lado, y haciendo hincapié en ellas el sacerdote mexicano, por el otro, hasta el punto que este último debió entregar su dimisión. Ésta no es una postura nueva por parte de las autoridades eclesiásticas.

Directamente el 8 de febrero de 1960, un escueto comunicado de prensa emitido por la Santa Sede, informaba que: »El tercer secreto de Fátima no se haría público», añadiendo que »aunque la Iglesia reconozca las apariciones de Fátima, no desea asumir la responsabilidad de garantizar la veracidad de las palabras que tres pastorcitos han afirmado haber recibido de la Virgen»

No hay que infravalorar, a continuación, el alcance de las palabras pronunciadas el 13 de mayo de  1967 por el Papa Pablo VI en Fátima: »El mundo está en peligro; es un momento cargado de consecuencias. Quiera Dios que el mundo no sea flagelado por guerras, tragedias y catástrofes» El mismo Pontífice, el 29 de junio de 1972, declaró con dolor: »Parece como si por alguna fisura hubiera entrado el humo de Satanás en el Templo de Dios... Creemos que algo sobrenatural ha ocurrido en el mundo, precisamente para turbar, para sofocar los frutos del Concilio Ecuménico»

Monseñor Corrado Balducci, en estos últimos tiempos, ha comentado a través de la televisión (»Mixer», 13 de mayo de 1991; »Canal 5»,  en 1966; »Forum», transmisión dirigida por Rita dalla Chiesa) y de la prensa (»Visto»: »El secreto de Fátima es auténtico»). El artículo firmado por él con el título »Profecía y realidad» publicado en él »Osservatore della Domenica» (Observador del Domingo) nº 41, del 5 de octubre de 1978, haciendo consideraciones muy importantes. El oficio fue publicado en la vigilia del Cónclave para la elección del actual Papa Juan Pablo II.

El artículo de Monseñor Balducci citaba algunos pasajes como: »... Un gran castigo recaerá sobre toda la humanidad... Satanás domina también en las altas cimas... Una gran guerra tendrá lugar en la segunda mitad del siglo XX; fuego y humo caerán del cielo y las aguas de los mares se convertirán en vapor... Millones y millones de personas perderán la vida...».

También están las desconcertantes declaraciones del Papa Juan Pablo II, cuando respondió a algunas preguntas importantes hechas por un número muy limitado de periodistas durante su viaje a Alemania en 1980, a la ciudad de Fulda:

 

Pregunta: ¿Santo Padre, qué es el secreto de Fátima? ¿Ya debía haberse publicado en el año 1960?

Respuesta: Por su contenido impresionante y para no animar a la fuerza mundial del comunismo a ciertas injerencias, mis predecesores prefirieron hacer un  »informe diplomático» del secreto. Además, debería bastar a cada cristiano cuanto sigue: cuando se lee (en el secreto) que los océanos inundarán continentes enteros, que a los hombres se les arrebatará la vida de repente, en minutos, y a millones de ellos... , sabiendo esto, verdaderamente no es necesario pretender que se publique este secreto... Muchos quieren saber sólo por curiosidad, pero olvidan que el saber lleva consigo responsabilidades...; ellos quieren solamente satisfacer su curiosidad. Esto es peligroso cuando, en semejante tiempo, no se quiere hacer nada alegando que ya no sirve de nada.

En aquel momento, el Papa, mostrando la corona del Rosario, afirmó: »¡He aquí la medicina contra este mal! ¡Rezad, rezad y no preguntéis más! El resto preguntádselo a  la Virgen».

Después de haber respondido a una pregunta sobre dar la Comunión con la mano, se le hizo al Papa una última y definitiva pregunta en relación al secreto de Fátima:

Pregunta: ¿Cómo irán las cosas en la Iglesia?

Respuesta: Debemos estar bien preparados ante  próximas y grandes pruebas, que incluso pueden requerir el sacrificio de nuestra vida y la entrega total a Cristo y para Cristo... Las pruebas podrán ser reducidas con vuestra y nuestra oración, pero ya no pueden evitarse, ya que sólo de este modo podrá llegar una verdadera renovación de la Iglesia, como ya otras muchas veces la Iglesia renació en la sangre... No será diferente esta vez.

El Papa, con esta declaración, casi  presagiaba el atentado contra su persona, que tuvo lugar meses después en la plaza de San Pedro, por obra de un terrorista turco: Ali Agca.

También el cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santa Inquisición, ex Santo Oficio), respondiendo a las preguntas del periodista Vittorio Messori, relacionadas en su libro »Rapporto sulla Fede» (Informe sobre la Fe), habla claramente del tercer mensaje de Fátima. He aquí sus declaraciones:

 

Ratzinger: Sí, he leído el tercer mensaje de Fátima.

Messori: Por el mundo circulan versiones, jamás desmentidas, que describen los contenidos del secreto como inquietantes, apocalípticos, anunciadores de terribles sufrimientos. El mismo Papa Juan Pablo II, en su visita pastoral a Fulda (Alemania), parece haber confirmado el contenido, por cierto nada confortante, de aquel texto. Antes que él Pablo VI, en su peregrinaje a Fátima, parece que también indicó los temas apocalípticos del secreto. ¿Por qué no se ha decidido nunca a hacerlo público, incluso para evitar suposiciones aventuradas?

Ratziger: Si esta decisión no ha sido tomada hasta ahora, no es porque los Papas quieran esconder algo terrible.

Messori: ¿Así pues, hay algo terrible en aquel manuscrito de Sor Lucía?

Ratzinger: Si lo hubiera, esto no haría más que confirmar la parte ya conocida del mensaje de Fátima. Desde aquel lugar se ha  emitido un signo severo que va contra los malos modos imperantes de hacer las cosas, un reclamo a la seriedad de la vida y de la historia, a los peligros que se ciernen sobre la humanidad. Es cuanto el mismo Jesús recuerda muy a menudo, no temiendo decir: »Si no os convertís todos, pereceréis» (Lucas, 13-3). La conversión en Fátima Le recuerda plenamente...

Juan Pablo II, en su segundo viaje a Alemania, en 1984, hizo esta advertencia: »¡El mundo está viviendo el capítulo XII del Apocalipsis!» He aquí, por consiguiente, repetidas por el Papa las mismas palabras de Sor Lucía de Fátima dichas a su sobrina (como ya hemos leído antes), respondiendo sobre el contenido del secreto.

¿Pero qué es lo que anuncia este capítulo del Apocalipsis de Juan? En él se habla de siete signos, siete sellos que tienen que ver con el futuro trágico de la humanidad, que concluirá con la instauración del Reino de Dios en la Tierra. se habla de la »Mujer vestida de Sol», que grita a causa de los dolores del parto, que pronto dará a Luz al Hijo que gobernará las naciones con vara de hierro en el nombre de Dios; se habla del »Dragón», símbolo del mal, etc.

Fátima y la presencia en general de la Virgen (la Mujer vestida de Sol), tiene que ver, por tanto, con el cumplimiento de las profecías bíblicas y, de modo especial, con la realización de la revelación de Juan el Apóstol, recibida en la isla de Patmos. Sólo por este motivo tan importante se puede explicar las declaraciones de Juan Pablo II y de Sor Lucía respecto  al  capítulo XII del Apocalipsis.

¿Por qué, el secreto ha permanecido oculto, o sea, no publicado oficialmente, aunque transmitido al gran público a través de versiones diplomáticas del Vaticano, o a través de declaraciones del Papa concedidas durante sus viajes, o a través de entrevistas de altos cargos de la Iglesia que conocen el secreto sólo parcialmente?

Recordemos que los altos prelados que tienen conocimiento del secreto de Fátima, el original (escrito por Sor Lucia de su puño y letra), son, aparte del Papa, los siguientes:

El Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Santa Sede.

Monseñor Loris Capovilla, que fue Secretario personal de Juan XXIII.

Monseñor S. Dziwisz, Secretario personal del actual  Papa, Juan Pablo II.

El actual Obispo de Fátima y todos los demás que le han precedido en esta ciudad, desde 1917 en adelante.

 

Además, también tienen conocimiento del texto original del secreto algunos prelados italianos y polacos, amigos íntimos del Papa Juan Pablo II.

A esta última pregunta, está en condiciones de responder con certeza el Cardenal Silvio Oddi, puesto que en una entrevista concedida, el 17 de marzo de 1990, al semanario »Il Sabato»  (El Sábado), y en varios encuentros privados, incluso uno donde estaba presente el  estigmatizado de Fátima, Giorgio Bongiovanni, contó que él mismo tuvo la posibilidad de encontrase en el año 1985 con Sor Lucía de Fátima, argumentando no sobre el contenido del secreto, sino sobre los motivos por los cuales se había decidido no publicarlo. He aquí la respuesta precisa dada por Sor Lucía al Cardenal Oddi: »He hablado con el Santo Padre durante su visita de peregrinaje a Fátima, en 1982, para dar gracias a la Virgen por haberle salvado la vida en el atentado del año anterior, y habiéndonos reunido, hemos decidido no  publicar el secreto de Fátima para evitar que pudiese ser “mal interpretado”»

Nosotros nos preguntamos por qué. ¡Veremos qué pasa!

En 1940, muchos años antes del atentado a Juan Pablo II en la plaza de San Pedro (1981), Sor Lucia de Fátima divulgó un mensaje revelador de Jesús: »Castigaré a las naciones a causa de sus delitos, permitiendo la guerra, el hambre y la persecución a mi iglesia, que pesará sobre todo sobre mi Vicario en la Tierra» (¿presagio-amonestación  por el atentado de 1981?)

El 13 de mayo de 1981, en la plaza de San Pedro del Vaticano, tiene lugar el atentado más grave del siglo XX. Un terrorista turco dispara contra el Papa Juan Pablo II, cabeza de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. El mundo vive en tensión, y tiembla ante este trágico acontecimiento.

Alguien, atento a los acontecimientos mundiales, desde hace años en sintonía con las Potencias Celestes y la Virgen, como el contactista Eugenio Siragusa, escribe y divulga a la prensa y al mundo que »él atentando contra el Papa es una grave advertencia para la Iglesia y para la humanidad, en cuanto  que no se ha querido todavía publicar oficialmente el tercer secreto de Fátima». También se lee en el comunicado de Eugenio Siragusa, recogido y compartido por muchos laicos, católicos y otros, pertenecientes a diversos grupos espirituales (y naturalmente no compartido por la jerarquía católica), que »amar, venerar y desobedecer a la Virgen María, ¿de qué sirve? ¿Por qué  tanta veneración justamente debida hacia la Virgen María, por parte del Papa y de la Iglesia, si luego no se difunde al mundo un grave, grande y milagroso mensaje suyo?»

Siempre, en las comunicaciones de Eugenio Siragusa, se lee: »Es cierto y verdadero que Satanás ha armado la mano del ”asesino”, Ali Agca, que ha disparando contra el Papa, pero también es verdad que Satanás es un instrumento de Dios, tanto para tentar como para castigar».

¿Por qué Satanás, con el permiso de Dios, se ha servido de un asesino para herir al Papa en la Plaza de San Pedro, el 13 de mayo de 1981, aniversario de la aparición de la Virgen de Fátima? Que cada uno responda como sugiere el propio corazón y la propia fe. Nosotros sólo podemos recordar y relacionar las impactantes y extraordinarias declaraciones hechas por el mismo Papa a un intimo amigo suyo, el obispo checoslovaco Paolo Hnilica, amigo ya del difunto Pablo VI.

Leed, leed muy atentamente, y meditad.

He aquí algunos fragmentos de la entrevista  concedida por Monseñor Hnilica, los días 19 y 20 de mayo de 1986, en el Vaticano, al periodista–editor Piero Matero:

Pregunta: ¿Qué ha dicho el Papa respecto a Ali Agca y al atentado?

Respuesta: Durante los días del proceso, en uno de los desayunos que tomaba con el Papa, a la pregunta de  »¿Quién habrá detrás de las manos del turco?», él Papa respondió naturalmente: »¡Satanás!», y añadió: »También Satanás es instrumento de Dios». Y el Monseñor continuó diciendo: »Ali Agca es también instrumento de Satanás pero Dios usa también la malicia de Satanás para que se cumplan Sus  Designios...»

He aquí, por consiguiente que, después de  muchos años, una vez más, son confirmados con pruebas indiscutibles los proféticos mensajes de Eugenio Siragusa sobre el secreto de Fátima y sobre el atentado contra el Papa.

Él ha declarado muchas veces haber salvado la vida gracias a la Virgen María. Nosotros nos preguntamos entonces: »Visto que el Papa es consciente de que  Satanás con el permiso de Dios, ha armado la mano de Ali Agca, con la intención de  herirle de muerte (advertencia), y de que Dios, siempre por medio de la Virgen, le ha salvado de una muerte segura (misericordia), ¿por qué él no anuncia solamente al mundo el mensaje de Fátima? Es decir, la tercera parte del secreto, donde la Virgen María, por Voluntad de Dios, anuncia AMONESTACION (castigo para los pecadores y los asesinos que no se arrepientan) y MISERICORDIA (gracias para todo aquellos que se conviertan) para el género humano en la segunda  mitad del siglo XX?»

Tal vez el Papa está condicionado por las grandes jerarquías del Vaticano (cardenales y obispos), que temen por la gravedad del secreto que, entre otras cosas, anuncia divisiones entre cardenales, castigos y pruebas para la Iglesia?

El mismo Papa, como hemos citado anteriormente (Alemania 1981), ha declarado que »no pueden ser evitadas las grandes pruebas para la Iglesia, y que es necesario sacrificar la misma vida para salvar lo salvable».

Nuestra esperanza es que Juan Pablo II, o su próximo sucesor, hagan un acto de obediencia a la Virgen, haciendo oficial el tercer secreto de Fátima. También Su Santidad, frente al juicio de Dios, deberá asumir sus responsabilidades.

Para concluir, deseamos que conozcáis  las declaraciones de Monseñor Loris Capovilla (que fue Secretario del Papa Juan XXIII), concedidas a través de una cinta  de audio al grupo »Nonsiamosoli», el 27 de febrero de 1992, en Bérgamo, en casa del difunto Papa. Las declaraciones concedidas en presencia del que escribe, el estigmatizado Giorgio Bongiovanni, han sido desmentidas, a continuación, hipócritamente, por el mismo Monseñor durante una transmisión de la emisora católica »Radio María». De todos modos existe, como prueba innegable e indiscutible, la grabación en cinta de audio. Giorgio Bongiovanni pregunta a Monseñor Capovilla, que conoce la versión original escrita por Sor Lucía, si la versión diplomática del tercer secreto de Fátima difundida por el semanario alemán Neues Europe, a principios de los 60, se corresponde con el texto auténtico. La respuesta dada por Monseñor Capovilla, en presencia de Filippo y Giorgio Bongiovanni, que está grabada, fue la siguiente: »Leyendo el texto que tu me has presentado, estoy solamente frente al núcleo central, que es el que se corresponde con la verdad; de todas formas, hay algunos fragmentos del texto que alguien ha añadido y aportado».

En este punto, un número considerable de altos prelados de la Iglesia reconoce oficial y públicamente la autenticidad de la versión diplomática del tercer secreto de Fátima, publicada por el Neues Europe en 1963, mientras, el Papa Juan Pablo II, algunos de sus predecesores y Sor Lucia, lo han avalado implícitamente a  través de declaraciones personales, oficiosas a través de entrevistas muy reservadas que han hecho después gracias a la prensa.

No obstante, falta la clave fundamental del tercer secreto de Fátima: la publicación, solemne y oficial, por parte de la máxima autoridad de la Iglesia, EL PAPA.

Esta declaración oficial disiparía todas las dudas en los mil millones de cristianos, y además otros muchos millones de personas de otras confesiones religiosas y laicas tomarían conciencia inmediata de la preocupación, del amor, de la justicia y de la presencia de la Voluntad Divina entre los hombres. Pero esto no es todo, pues EN LA VERSIÓN DIPLOMÁTICA DEL TERCER SECRETO DE FÁTIMA FALTA UNA PARTE: LAS FAMOSAS 25 LÍNEAS ESCRITAS POR SOR LUCÍA, DE SU PUÑO Y LETRA, aún desconocidas totalmente por la opinión pública mundial. Y en relación a las cuales, aún hoy, ningún representante de la Iglesia, ni el mismo Papa, ni Sor Lucía, han indicado lo más mínimo.

¿De qué se trata entonces?

Actualmente existen personajes, tanto católicos como laicos, tanto estudiosos como prelados, que se han acercado a la verdad, pero sin tomar conciencia de la misma. Entre ellos, es conocido el profesor Francisco Sánchez Ventura y Pascual, abogado y catedrático español, el cual en su libro »El secreto oculto de Fátima», demuestra a través de escrupulosas investigaciones y testimonios en el interior del Vaticano, que la  versión diplomática del secreto de Fátima no es completa. Falta algo que podría –dice el autor-, »ser una revelación o profecía tan potente, que podría comprometer y abatir totalmente el poder temporal de la Iglesia».

El profesor Sánchez tiene razón, porque nosotros hoy, oficialmente, revelamos la parte que falta del tercer secreto de Fátima, después de haberlo anunciado en boca del estigmatizado Giorgio Bongiovanni en numerosas ocasiones, mediante programas televisivos nacionales e internacionales.

Preguntaos entonces: ¿Cuál podría ser el acontecimiento más grande, capaz de romper todos los poderes materiales, temporales, religiosos, aparte de los políticos y económicos de la Tierra?

La parte final del tercer secreto de Fátima esta en conocimiento sólo del Papa, de Sor Lucía y de poquísimos otros hombres, pertenecientes sobre todo a los servicios secretos vaticanos.

En esta parte, la Virgen María dice a Lucía:

»... Y EN AQUEL TIEMPO (SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX), SERES CÓSMICOS VENDRÁN A LA TIERRA DESDE LEJANOS CONFINES DEL UNIVERSO, EN EL NOMBRE DE DIOS...»

Esta extraordinaria revelación ya está en curso (véase el fenómeno OVNI y la Obra y el mensaje de los llamados contactistas: Eugenio Siragusa, Geroge Adamski y otros) y, tal como desde hace años hemos dicho y repetido, está en estrechísima relación con la venida del Mesías, Jesús-Cristo, y con el nacimiento de todas vuestras confesiones espirituales y religiosas.

He aquí la revelación completa del famoso »secreto de Fátima»

Por este motivo fundamental, el que suscribe, Giorgio Bongiovanni, ha sido señalado en Fátima con las sagradas heridas de la cruz, por Voluntad de Cristo y de la Madre Miriam, para ser INSTRUMENTO DE INTERPRETACIÓN Y DE REVELACIÓN DEL MENSAJE COMPLETO DE FÁTIMA, DE LA REVELACIÓN DE LA VIDA Y LA VISITA EXTRATERRESTRE A VUESTRO PLANETA, ASI COMO DE LA PRÓXIMA MANIFESTACIÓN  DE JESÚS-CRISTO  EN  LA  TIERRA.

Él, en verdad, ya ha regresado y, como ha sido dicho, poquisímos, toman conciencia de tal evento. Él  está de incógnito en la Tierra, pero ya ha visitado y está visitando a aquéllos que »no han estado nunca huérfanos». Él cuando considera oportuno, envía señales tangibles de su presencia y de la Madre Celeste Miriam.

Este larguísimo discurso nuestro, como antes se ha demostrado, está ampliamente documentado por declaraciones y testimonios oficiales y oficiosos por parte de acreditados exponentes del poder de la Iglesia Católica, incluido el Papa Juan Pablo II, por pocas, pero extremadamente importantes, declaraciones de Sor Lucía, única superviviente en la Tierra, testigo de la aparición de la Santa Virgen y depositaría de los tres mensajes dirigidos a la humanidad de este vuestro siglo de predominante oscurantismo.

Sabemos que todo esto provocará en nuestro hermano y siervo, Giorgio Bongiovanni, dificultades e incomprensión, sobre todo por parte de los poderes religiosos y políticos de la Tierra.

Pero él, junto a todos aquéllos que son testigos y devotos de la Madre Celeste, es consciente de que la verdad debe ser revelada, a fin de que aquéllos que deseen conocer los »signos de los tiempos» puedan, de este modo volverse »libres, pero libres de verdad».

¡Paz!

 

Del Cielo a la Tierra: Jesús

Fdo.: Giorgio Bongiovanni, estigmatizado.

Porto Sant Elpidio, 20 de septiembre de 1996, 19h30